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Ciudades: un eje para la innovación en aguas residuales03 de julio de 2017 por: Torgny Holmgren
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Click here to access the English version of the article published in IPS News

El agua es un recurso finito. Con una población creciente, una clase media global en aumento y un incremento de la producción energética e industrial, la demanda de agua está llegando a nuevos niveles.

Según la OCDE, la demanda mundial de agua dulce aumentará en un 55% entre 2000 y 2050, cuando se espera que aproximadamente 6.400 millones de personas vivan en las ciudades, haciendo de la gestión del agua urbana un elemento esencial para la resiliencia y el crecimiento sostenible.

Un número creciente de usuarios con demandas competitivas impulsa aún más la cuestión de la escasez mundial de agua, y un clima variable con patrones de precipitación impredecibles intensifica la cuestión. Ahora es más importante que nunca encontrar maneras de ser más cuidadosos con el agua que tenemos y de equilibrar mejor las necesidades que compiten entre los diferentes usuarios.

La buena noticia es que sabemos que podemos ser mucho más eficientes, y muchos actores, como las ciudades, ya lo son.

En SIWI, creemos que una economía circular en la que el agua se reutiliza y los residuos se gestionan como un activo económico son partes importantes de la solución a este desafío.

Las oportunidades para explotar las aguas residuales son enormes. Cuando se aprovechan adecuadamente, las aguas residuales son una fuente asequible y sostenible de agua, energía, nutrientes y otros consumibles. Esta es una de las muchas razones por las que el tema del principal evento anual mundial sobre el agua y el desarrollo - Semana Mundial del Agua en Estocolmo, del 27 de agosto al 1 de septiembre- se llama "Agua y residuos: reducir y reutilizar".

La Semana abordó los desafíos planteados por dos objetivos ambiciosos establecidos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG).

  • Meta 6, objetivo 3:

"Para el año 2030, mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertido y minimizando la liberación de químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad la proporción de aguas residuales no tratadas y aumentando sustancialmente el reciclaje y la reutilización segura a nivel mundial"

  • Meta 12, objetivo 5:

"Para el año 2030, reducir sustancialmente la generación de residuos mediante la prevención, la reducción, el reciclado y la reutilización".

Estos son sólo dos de los 169 objetivos del SDG, que junto con el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de 2015 y el Informe Global sobre Riesgos Mundiales del Foro Económico Mundial, ponen de relieve nuestro desafío de lograr un desarrollo sostenible en un mundo cambiante.

Al agua está en el centro del desarrollo sostenible. Es el "hilo azul" que atraviesa los SDGs, ya que sin acceso confiable al agua casi ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible se puede lograr.

En los últimos años, los líderes empresariales y alcaldes de las ciudades se han involucrado más en el agua y el desarrollo sostenible, convirtiéndose en socios importantes en el logro de un mundo sabio en el agua.

Las ciudades son cada vez más reconocidas como críticas para lograr los SDG. Son la primera línea para el cambio institucional, económico y social; son el futuro para la humanidad y el escenario sobre el cual se desarrollarán los SDGs.

Mientras que las aguas residuales no son sólo un desafío urbano, las ciudades pueden servir como un centro para la innovación, ya que son las que presentan algunos de los mayores retos. Los desafíos de la gestión de las aguas residuales, el escurrimiento de aguas pluviales y las inundaciones urbanas se extreman aún más por la intensificación de la urbanización y el cambio climático.

El suministro de agua, el saneamiento y las aguas pluviales son componentes integrales del sistema de abastecimiento de agua en las zonas urbanas, pero a menudo no se planifican ni operan de manera integrada. Verlos como un solo sistema puede aumentar en gran medida la utilidad del agua, tanto en el contexto del uso cotidiano y bajo estrés.

Esto exige nuevos enfoques de las «ciudades inteligentes», con mayor énfasis en el manejo integrado de aguas urbanas y aguas residuales, con vínculos más fuertes con la planificación espacial y la colaboración interinstitucional.

El éxito en la gestión del agua urbana depende de la gente, la buena gobernanza y la colaboración intersectorial. La Semana Mundial del Agua ofrece un lugar para abordar esta cuestión reuniendo a científicos, responsables de políticas y actores del sector privado y de la sociedad civil para establecer redes, intercambiar ideas y fomentar nuevos pensamientos. Los invito a unirse a SIWI en la Semana Mundial del Agua para ayudarles a desarrollar su experiencia y discutir los temas más importantes de la actualidad relacionados con el agua.

Torgny HolmgrenExecutive Director at Stockholm International Water Institute (SIWI)