A pesar de que en ALC existe aproximadamente la misma cantidad de mujeres que de hombres; las mujeres enfrentan sistemáticamente más privaciones que los hombres en casi todas las dimensiones sociales, económicas y políticas.
IGUALDAD DE GÉNERO
CAF financia proyectos que impulsan la igualdad de género en América Latina y el Caribe a través de acciones enfocadas en fortalecer la autonomía económica, física y en la toma de decisiones de las mujeres.
La promoción del empleo, el acceso a servicios financieros, el apoyo al emprendimiento y el desarrollo del capital humano pueden mejorar los ingresos, el ahorro y el empoderamiento. Los protocolos institucionales de prevención de violencia y acoso, servicios de protección a víctimas, marcos legales y capacitación pueden facilitar el reporte de casos y mejorar el bienestar psicológico. El fortalecimiento de sistemas de cuidado puede aumentar el empleo, los ingresos y el bienestar de las mujeres. Y la participación comunitaria puede impactar en políticas más inclusivas, mayor inversión en infraestructura social y mejoras en la gobernanza.
En ALC, las mujeres enfrentan brechas persistentes en participación laboral, calidad del empleo, carga de cuidados no remunerados, embarazo adolescente, exposición a violencia de género y baja representación en espacios de toma de decisión, entre otras dimensiones. Estas brechas limitan el ejercicio efectivo de sus derechos y generan costos en crecimiento, productividad y bienestar.
Desde su estrategia de igualdad de género de 2022, CAF aprobó 73 operaciones de crédito y 30 cooperaciones técnicas con enfoque de género, e impulsó mayor equidad mediante alianzas institucionales y acciones internas.
APORTE EN NÚMEROS
Para fortalecer la autonomía económica de las mujeres, CAF ha promovido el empleo, el acceso a servicios financieros, el emprendimiento y el desarrollo del capital humano. La evidencia muestra que estas intervenciones pueden mejorar los ingresos, el ahorro y el empoderamiento, especialmente cuando se combinan con medidas que abordan barreras estructurales como el cuidado familiar y los roles de género. Sin embargo, sus efectos suelen ser moderados y dependen de la alineación con las demandas del mercado laboral, el acompañamiento en el acceso a recursos y un diseño adecuado al contexto.
CAF también ha financiado acciones para fortalecer la autonomía física de las mujeres, como protocolos institucionales para prevenir la violencia de género y el acoso, servicios integrales de atención a víctimas, marcos legales, capacitación y sensibilización. Según la evidencia, estas medidas pueden facilitar el reporte de casos y mejorar el bienestar psicológico, aunque no siempre logran reducir la violencia. Además, las inversiones en transporte público seguro y accesible pueden incrementar la participación laboral femenina y sus ingresos.
En autonomía en la toma de decisiones, CAF ha fortalecido sistemas de cuidado, lo que puede aumentar el empleo, los ingresos y el bienestar de las mujeres; y ha promovido la participación comunitaria y programas de formación en liderazgo con perspectiva de género, que pueden impactar en políticas más inclusivas, mayor inversión en infraestructura social y mejoras en la gobernanza.
La igualdad de género no es solo un objetivo de desarrollo, sino una condición clave para construir sociedades más justas y prósperas. Al integrar este enfoque en sus operaciones y apoyar políticas públicas, CAF contribuye a cerrar brechas históricas que limitan el potencial de millones de mujeres en la región.
Datos destacados
A pesar de que en ALC existe aproximadamente la misma cantidad de mujeres que de hombres; las mujeres enfrentan sistemáticamente más privaciones que los hombres en casi todas las dimensiones sociales, económicas y políticas.
Las mujeres dedican entre dos y tres veces más tiempo que los hombres a trabajos domésticos no remunerados.
Una de cada cinco mujeres entre los 15 y 49 años ha sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja.
La desigualdad de género es un problema con importantes repercusiones en la capacidad de los países para alcanzar mayores niveles de bienestar y desarrollo.
Desde su estrategia de igualdad de género de 2022, CAF aprobó 73 operaciones de crédito y 30 cooperaciones técnicas con enfoque de género, e impulsó mayor equidad mediante alianzas institucionales y acciones internas.
La acción de CAF para fortalecer la igualdad de género podría mejorar la participación laboral, los ingresos, el ahorro y el bienestar psicológico de las mujeres en la región, así como impactar en políticas más inclusivas, y mejoras en la gobernanza.